El Obrador De Goya pone su mirada en Málaga para seguir creciendo

Tras instalarse en Torremolinos, la cadena madrileña de panadería y pastelería se plantea nuevas aperturas tanto en Marbella y Fuengirola como en la capital
“Málaga se ha convertido en una de las ciudades más importantes de España y creemos que este concepto cuadra muy bien aquí”. Luis Merino no lo duda. Por eso apostó por seguir creciendo en el sur. Hace 15 años creó en Madrid El Obrador De Goya en homenaje a su abuela. Cuarta generación de panaderos y pasteleros, se encuentra en plena expansión. Y la provincia malagueña está en su objetivo.
Primero puso los ojos en Torremolinos, donde ya cuenta con una franquicia en la Avenida de España (en la zona de La Carihuela). “El hecho de que haya tenido buena respuesta y esté funcionando bien nos motiva”. Esa ha sido una de las razones por las que El Obrador De Goya se ha animado a continuar extendiéndose por Málaga. Entre las posibles próximas paradas están Marbella y Fuengirola.
“Ya no sólo son sitios de veraneo, tienen continuidad todo el año y eso es lo que queremos para nuestra empresa, estabilidad”, reconoce Luis Merino, que avanza a SUR un proyecto de apertura en el aeropuerto, con un inversor interesado. “Nuestro objetivo no es ir a volumen, no nos marcamos una cifra concreta, nos preocupa más mantener la calidad y que salga bien”. Lo dice Luis Merino con conocimiento de causa. Lleva desde los 16 años en el oficio. Lo ha mamado desde pequeño.
Ahora, junto a Ruth Murillo, recoge el legado de aquella tradición familiar de más de seis décadas vinculada al sector, con origen en el barrio madrileño de Embajadores. Como recuerda el fundador y director general de la empresa, el 95% de la operatoria se encuentra centralizada en Madrid, concretamente en un obrador de más de 3.000 metros cuadrados situado en Getafe. Desde él abastece diariamente a su red, compuesta por cerca de 30 establecimientos -26 franquiciados y cuatro propios-. Con una capacidad de producción diaria que supera los 4.500 bollos, 120 tartas y 120 kilos de pastelería.